REINADO ZHOU ORIENTAL: PERIODO DE PRIMAVERAS Y OTOÑOS

ZHOU ORIENTAL 东周 (770-256a.C.): PERIODO DE PRIMAVERAS Y OTOÑOS  春秋时代 (722-481a.C.)

Primaveras y OtoñosSe trata de un período que se corresponde a grandes rasgos con la primera parte de los Zhou Orientales –segunda parte de la dinastía Zhou–, y que debe su nombre a los “Anales de Primaveras y Otoños”, una crónica sobre el estado de Lu –estado vasallo del hijo del Duque de Zhou– que la tradición asocia a Confucio y que a su vez se subdivide en tres partes: Edad de las culturas regionales (771 a.C.-643 a.C.), Edad de intrusiones (643 aC-546 aC), y Edad de las reformas (546 a.C.-403 a.C.).

El poder Zhou derivaba de 3 fuentes: la superioridad de la fuerza militar, la habilidad de recompensar con tierras a sus seguidores, y la posición ritual del Rey como cabeza del linaje y de los lazos Zongfa. Durante los primeros cinco reyes, un período de aproximadamente 130 años, se dio una gran expansión al este y se estableció la nueva capital en las cercanías de la actual Luoyang. Los Zhou enfeudaron tierras principalmente en los estados de Lu y Wei, y posteriormente a lo largo de los valles de los ríos Huai y Han, dando lugar a grandes colonias militares que les daban la capacidad de repartir tierras a sus seguidores, que en consecuencia complacían a los Zhou.

Los enfeudamientos se grababan en bronces para demostrar que procedían del Rey y posteriormente se listaban los reconocimientos que el Rey le daba: insignias reales, tierras, sujetos, pueblos y metal para realizar el bronce que pasaría de generación en generación para el culto ancestral. Además, a estos seguidores se los trasladaba de un lugar a otro para reducir las posibilidades de que un linaje se identificase con un área geográfica y no con la casa Zhou.

Después del reinado de Gong 周共王 (6ºrey 927-908a.C.) se frenó la expansión Zhou, pero no fue un gran problema, ya que aún quedaba suficiente espacio entre feudos para seguir ofreciendo hasta que las murallas de uno empezaron a invadir las del otro. Bajo esta nueva situación los leales a la casa Zhou lucharon por la supervivencia. El cese de la expansión trajo como consecuencia la imposibilidad de dar tierras a sus seguidores, por ello se decidió dar oficinas en lugar de feudos hasta que dejaron de haber ingresos para los oficiales, y el rey comenzó a dar sus propias tierras. Como consecuencia se desarrolló una proto-burocracia para administrar los ingresos del reino, un error que creó más gastos al tener que mantener un personal. La falta de capital y tierras provocó la imposibilidad de mover a los seguidores, que llevo a que estos, tras las generaciones, se aferrasen más a sus tierras que a sus lazos ancestrales, creando cierta identidad ligada al terreno de carácter separatista.

4 Tribus Barbaras

Toda esta inestabilidad económica se manifestó en las cortes feudales, que doblaron las cortes reales. Como cada colonia militar tenía autonomía en el ámbito religioso, tenían su propio culto ancestral, sus propias tropas y su propio gobernante o Duque, en el siglo VIII a.C. los Señores Feudales se volvieron Señores de Estados Independientes. Esto creo un desequilibrio político que dejo a la casa real Zhou muy debilitada, momento que aprovecharon los no-chinos para atacar: Los Rong del Oeste 西戎, nómadas que habitaban el norte y noroeste, comenzaron a atacar los feudos de Jin y Qin; Los Man del Sur 南蛮 o Bárbaros del Sur, atacaban el Estado de Chu; estos dos grupos junto a los Yi del Este 东夷, y los Di del Norte 北狄, formaban el grupo conocido como “Los Cuatro Grupos Bárbaros” 四夷. En el año 771 con tal cantidad de enemigos, la capital Occidental de Hao 鎬京 o Zongzhou宗周, en la actual provincia de Shaanxi, fue saqueada, y el linaje real Zhou fue rescatado por dos de sus feudos, que fundaron una nueva capital Oriental, Chengzhou 成周, en la actual provincia de Henan, que daría nombre al período de Zhou Oriental.

Nos encontrábamos frente a un Poder Zhou totalmente desautorizado por las circunstancias, y que se mantenía por una unidad formal de carácter ritual. De manera paralela los “Doce Principes Vasallos” se reunían regularmente para discutir asuntos importantes, en estas reuniones existía un “Hegemón” , que se declaraba soberano al demostrar su supremacía militar. Finalmente se creo una Liga de ciudades-estado independientes que estaban unidas para derrotar a los estados insurrectos, como el estado de Chu, o para acabar con “Los Cuatro Grupos Bárbaros”.

La nobleza Zhou sufrió entonces un gran cambio en sus valores, mientras que originalmente el estatus se reconocía por la conquista, es decir, el monopolio de la fuerza militar, y el acceso restringido al reino de los espíritus mediante los sacrificios; en la era de la Hegemonía además de diferenciarse del resto por sus roles (soldados, cazadores, sacrificadores) lo hacían también por el poder y el prestigio que te permitía ser el “Hegemón” mediante la supremacía militar. Ahora todo el poder, honor y prestigio derivaban del éxito en la batalla y las cazas, y por eso se realizaban con regularidad: Ya no se ofrecían sacrificios, sino proezas militares en los altares a los ancestros. Se realizaban eventos anuales en los que varias ciudades-estado combatían por la supremacía, batallas por hegemonía que definirían la instituciones futuras del período de los Estados Combatientes.

Todo este esfuerzo militar requería de un mayor numero de soldados, lo que llevó a la extensión del servicio militar y la incorporación de las áreas rurales al estado, con el objetivo de aumentar las posibilidades de victoria en las guerras intestinas entre linajes de la dinastía Zhou. En el año 680 el estado de Qi extendió el servicio militar a toda la capital, lo que les permitió ser el primer estado hegemónico. En el 645 el estado de Jin respondió a su derrota y la captura de su señor extendiendo el servicio militar al área rural y recompensando a los soldados con tierras, permitiéndoles tras una década suplantar a los Qi como segundo estado hegemónico y derrotar al estado de Chu. En 541 se registra el primer ejercito de sólo infantería en una batalla del estado de Jin contra el pueblo bárbaro de los Di del Norte.

Caballos y Carros de CombateDurante el siglo VI se extendió el servicio militar de manera oficial, también recompensando con tierras. Como resultado los ejércitos aumentaron considerablemente entre el 630 y el 530 a.C. Los ejércitos de carruajes y virtud en el arte de la guerra de los nobles Zhou pasaron a ser ejércitos de infantería masivos por la presión de los pueblos Rong y Di que ya usaban estas infanterías. Esto ocurrió debido principalmente a cuatro razones: En primer lugar, después de la mitad del siglo VI, los estados de Wu y Yue mediante infantería se hicieron poderes dominantes suplantando el estado de Chu. En segundo lugar la infantería requería menos especialización y mucho menos equipamiento que los carruajes, lo que permitía la generación rápida de ejércitos. En tercer lugar, el desarrollo tecnológico hizo a estas fuerzas poderosas: la ballesta, la armadura laminar desarrollada, la propagación de la espada y el uso creciente del acero. En cuatro y último lugar, los estados con infantería absorbían a los que no tenían, por ello a mediados del siglo V todos los estados se propusieron extender el servicio militar al campesinado.

LAS BATALLAS

La autoridad política era la decisión de la acción poderosa de los espíritus ancestrales y de los dioses locales invocada a través de ofrendas regulares llevadas a cabo en los templos dedicados a los antepasados. Un noble era un guerrero y un sacrificador, alguien que se apoderaba de la vida para ofrecérsela a los muertos, a los antepasados que le proporcionaban poder y prestigio. La guerra es simbólicamente un sinónimo de caza y de sacrificio. De este modo la guerra se fue convirtiendo en el escenario para la violencia legítima. Pero es el campo de batalla para el honor, el prestigio y la gloria. Por ello la conducta tenía una serie de peculiaridades:

Los complejos rituales vinculaban la guerra con ofrendas sacrificiales, que consistían en demostrar a los antepsados la maestria tecnica, la capacidad, y al fin y al cabo, la supremacía.

Las contiendas tenían una serie de “Gestos Honorables”: todas las guerras se celebraban en otoño e invierno (meses adscritos a la muerte); el día y lugar del enfrentamiento se fijaban de mutuo acuerdo entre los contendientes; si el príncipe o el señor de uno de los países en guerra moría en la batalla, los rivales debían retirarse para no incrementar aún más el duelo y el dolor de su adversario; incluso en ocasiones no era legítimo atacar los flancos o puntos débiles del enemigo, sólo se permitía atacar los puntos más fuertes.

“En la antigüedad no se perseguía jamás a un enemigo en huida durante más de cien millas o a un enemigo en retirada durante más de tres días, observando con escrúpulo las reglas de conducta ritual. Jamás se llegaba a extenuar a un rival débil, mas se tenía compasión por el necesitado y el enfermo, haciendo evidente de este modo la benevolencia. Se aguardaba a que el enemigo hubiera formado completamente sus filas para ordenar la señal de ataque, manifestando bondad. Se luchaba por la justicia y no por el beneficio. Y se perdonaba a los que habían sido vencidos evidenciando así la valentía.” (Texto de Sima Fa)

La guerra era vecinal, no había grandes campañas o expediciones militares de objetivos remotos. En el Zuozhuan se reproduce el primer encuentro entre los Estados de Qi y de Chu en el 656 a.C. Desde Chu se dice:

“Vosotros vivís cerca del mar del Norte mientras que nosotros lo hacemos cerca del Mar del Sur, de modo que el olor del humo provocado por el sacrificio de los caballos y bueyes realizado en un país jamás llegaría al otro. A pesar de ello, vosotros habéis penetrado en nuestro territorio ¿cuál es el motivo?”

La contienda tenía lugar cara a cara, entre guerreros nobles que se defendían subidos en carros de combate, secundados por sus asistentes. Los combatientes hacían alarde de su habilidad en la conducción del propio vehículo y en el manejo del arco. La guerra era una representación, un torneo de valores morales, una competición en la que se miden honores y gestas: Xiu Bo, del estado de Chu quería atacar las tropas de Jin gobernadas por Bao Kui. Al arquero de Xiu Bo le quedaba sólo una flecha, y cuando iba a disparar sobre Bao Kui, se le cruzó un ciervo por delante y lo mató. Xiu Bo ordenó que el ciervo fuera entregado a Bao Kui, vencedor de la contienda. Otro de los oficiales de Xiu Bo le dijo al jefe de los Jin: Aunque la veda de caza no está aún abierta y no haya llegado el momento de hacer esa clase de obsequios, permítame ofrecerles este ciervo. Bao Kui ordenó a su hombres que detuvieran la ofensiva inmediatamente y dijo: “El arquero de la derecha es un gran tirador y el lancero de la izquierda es un buen orador: sois hombres nobles”. Y permitió que se marcharan.

SENTIDO RITUAL

Este período se caracteriza por ciertos sucesos importantes que han decidido la evolución posterior del pensamiento chino. Por una lado, la desmitologización, y por el otro, la carencia o ausencia de un sentimiento religioso y su sustitución por un sentimiento de tipo ritual ligado fundamentalmente a la familia y los Ancestros.

El rito o la ceremonia es la adquisición y el uso de los códigos, de las convenciones y las formas. En este sentido, es más importante comportarse de una manera noble y digna que vencer al enemigo a través de astucias y trampas. De este modo se mantiene la nobleza y su rango espiritual, y por lo tanto, los Ancestros estarán a su favor y lo protegerán. Un príncipe o un soberano que use de artimañas para vencer a sus enemigos, se enfrentará a la falta de la Virtud, y por tanto, los Ancestros y los fenómenos naturales, como el cielo y la tierra se pondrán en contra de él, por ello, perderá si no físicamente, sí espiritual y moralmente.

De este modo el vencedor era el que dominaba mejor las reglas ceremoniales, y no el más fuerte. Los hombres estaban asistidos por el peso de sus linajes, y la eficacia de sus emblemas y blasones. Los que no tenían de su parte estas fuerzas mágicas, no podían esperar vencer. Se mataban, se degollaban pero todo era ritualmente. Se buscaba más la destrucción de sus fuerzas mágicas que la destrucción física del enemigo: El tirano Zhou, administró a su rival, el último de los Shang, antes de liberarlo un caldo compuesto con los despojos de su propio hijo. ¿no lo destruía más eficazmente descalificándolo al poner de manifiesto su naturaleza de felino que devoraba a su progenie que matándolo? El rito no implica la eliminación de la violencia sino su transformación simbólica.

Efectivamente el rito continúa la violencia. Eran épocas en que la supervivencia no era fácil, había bárbaros en las afueras de los señoríos, de los principados, que querían entrar y conquistar China, lo que hizo que la lucha formase parte de la ceremonia: Se dice que los bufones que ejecutaban una danza amenazadora ante el príncipe de Lu, fueron cortados en trozos y sus miembros dispersados por el campo, para que éstos, que habían deshonrado a un príncipe, fueran transformados en tierra, en suelo, en frutos; es por supuesto una transformación simbólica pero también fisiológica.

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Una respuesta a REINADO ZHOU ORIENTAL: PERIODO DE PRIMAVERAS Y OTOÑOS

  1. Daniel dijo:

    Que buena forma de explicar los periodos de guerras, veo que como en el anterior aparecen más mapas y fotografías de la distribución de la población y los ritos.

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